El tutor carga el perfil
Escanea el QR de su collar, chapita o pretal y carga los datos de su mascota en la GuapeApp. Queda listo en minutos.
Hacemos el QR que va integrado al acero y la plataforma que lo sostiene: el perfil de la mascota, la app y el aviso al tutor en el momento en que alguien escanea. Se puede revender, se puede integrar a lo que ya fabricas, o puede salir con tu marca.
Cómo funciona
Un accesorio con QR no es un accesorio con un código impreso. Lo que se vende es lo que pasa después de la compra.
Escanea el QR de su collar, chapita o pretal y carga los datos de su mascota en la GuapeApp. Queda listo en minutos.
Escanea el código con cualquier celular. No necesita tener la app instalada ni saber de qué marca es el collar.
Se entera de que escanearon el código de su mascota. Eso es lo que convierte un accesorio en una razón para volver.
Formas de trabajar juntos
Lo que conviene depende de qué tiene tu negocio hoy: un mostrador, una fábrica, o una marca con clientes propios.
Collares, pretales, correas, bandanas y chapitas con el QR integrado al acero. Los compras y los vendes en tu góndola.
Te entregamos los códigos y los pones donde quieras, en tu propio producto. La marca que ve el cliente final es la tuya.
No el objeto, el sistema: el perfil de la mascota, el aviso al tutor y la app, montados con tu nombre adelante.
Por qué acá
No cuelga de un aro, no hace ruido y no se cae. Es parte de la pieza, no un accesorio del accesorio.
La pieza y la plataforma se hacen acá, con reposición estable y alguien a quien llamarle. Pero el QR y la app no dependen del país: funcionan donde haya un celular, y las tres puertas están abiertas para negocios de afuera.
La GuapeApp es donde vive el perfil de la mascota y por donde llega el aviso cuando escanean el código.
Ni la damos ni la exigimos. Si ya tienes proveedor de accesorios, esto no viene a reemplazarlo.
Lo que pasa en el mostrador
“Ya vendí un collar de los tuyos sin abrir porque el gatito de ella perdía chapitas y ya con este collar solucionó el asunto.”
Un local que acababa de sumar la marca, todavía pintando y sin la vidriera armada.
Hablemos
La primera conversación no es una cotización. Es entender qué tiene tu negocio hoy para no ofrecerte la puerta equivocada.